miércoles, 26 de octubre de 2011

10 consejos que aumentan la eficacia del aprendizaje:

1. No estudies por estudiar. No olvides nunca que el estudio es como un trabajo que haces por tu propio bien. Debes realizarlo con ilusión, continuidad y orden.

2. Hazte un plan. Antes de nada, estúdiate a ti mismo. No todas las personas somos iguales. Por lo tanto, debes adaptar la materia de estudio a ti y no al revés. Es decir, debes adaptarla a tu ritmo, a tu memoria, a tu capacidad de expresión... Y debes establecerte un plan, un horario diario y ser constante. 


3. Concéntrate. Si piensas en muchas cosas al mismo tiempo, no podrás estudiar bien. Deberás aislarte del mundo y olvidarte del resto de las preocupaciones. 


4. Convierte la memoria en herramienta de trabajoSólo se aprende bien lo que realmente interesa. Si algo te resulta importante y ameno, apenas tienes problemas para retenerlo y recordarlo. Por eso, lo ideal es actuar sobre la memoria, facilitando su interés por lo que se aprende en cada momento. ¿Cómo hacerlo? Ante todo, no intentes memorizar, sino comprender. Se retiene más si se aprende en pequeños ratos.


5. Utiliza lo que acabas de aprender. Si es posible, debes utilizar lo que acabas de aprender. ¿Cómo? Pues, a veces, sencillamente, explicándoselo a alguien que te escuche. Así de fácil: un hermano, un amigo... Da un resultado estupendo. Y si no, grábate tu voz y luego escúchate. 


6. Toma buena nota. Lo que se escribe se recuerda mejor que lo que se lee; y lo que se ve es más duradero que lo que se escucha. Pues bien, tomar notas mientras se estudia es de gran ayuda. Trata de elaborar tus propios apuntes y realiza resúmenes y esquemas, que te recuerden de un vistazo todo lo aprendido.


7. Antes de empezar, repasa lo anterior. Una buena forma de entrar en materia es repasar lo que has estudiado el día anterior. Esto te permitirá centrarte rápidamente y afianzar lo que ya sabías.


8. Examínate a ti mismoPara comprobar tu nivel de comprensión, intenta recordar y repetir lo que acabas de leer, o de ver en el DVD, o en la pantalla del ordenador, o de escuchar en un CD... También es útil grabar tu voz y escucharte. Te ayudará, al mismo tiempo, a mejorar tu capacidad de expresión, algo también muy importante.


9. Haz caso de tus profesoresSigue los consejos e indicaciones de los profesores. Ganarás tiempo y efectividad en el estudio. Y no dudes en ponerte en contacto con ellos para cualquier consulta.


10. Demuestra lo que has aprendidoHaz los ejercicios y responde a las preguntas que te harán tus profesores. Ellos analizarán tus trabajos, los corregirán, te harán llegar sus aclaraciones y responderán a tus preguntas, para luego calificar lo que has hecho.

Concluyendo, lo primero que se debe hacer es aprender a aprender.

METODOS DE APRENDIZAJE


 No todos los estudiantes aprenden de la misma manera. A unos el estímulo visual les llega antes, a otros el auditivo, el táctil o el cinestético. Si descubres qué tipo de aprendizaje sigues, podrás conseguir que tu rendimiento académico sea mayor y mejor.



 APRENDIZAJE AUDITIVO:

Si te es mucho más fácil aprender a través de lo que te llega por el oído, todo lo que recibes en tus clases o lo que te expliquen los demás te será de gran utilidad. Puedes aprovechar esta facilidad acudiendo a conferencias o charlas, viendo vídeos documentales sobre temas que te interesen... verás cómo aprendes mucho más que si te limitas a tus libros y apuntes.

APRENDIZAJE VISUAL:

Se da en las personas que tienen mucha más facilidad para aprender a través de lo que ven sus ojos. Si no te basta con las explicaciones del profesor para entender la lección y necesitas examinar la materia con tus propios ojos, es decir, precisas de dibujos o esquemas para retener la información, significa que tienes la llamada "memoria fotográfica" y que tu aprendizaje es visual.

APRENDIZAJE TÁCTIL:

Si tienes este tipo de aprendizaje no te sirven de mucho las explicaciones teóricas y necesitas que te enseñen mediante la práctica de la teoría dada. Entenderás mejor en qué consiste una suma y una resta si te ayudan con objetos: lápices, cajas.... En química preferirás poner en práctica las fórmulas que te explican.


APRENDIZAJE CINESTÉTICO:

Si explicas las cosas gesticulando mucho y moviéndote de aquí para allá como si representaras una obra de teatro, tu aprendizaje es cinestético y tienes mucha facilidad para el lenguaje corporal. Tu retentiva podrá ayudarse visitando museos, yendo al teatro ...

METODOS DE ENSEÑANZA


             Según el Diccionario de la Lengua Española, “método” es el modo de decir o hacer con orden una cosa. Se tiene un método cuando se sigue un cierto camino para lograr un objetivo propuesto de antemano. Los métodos de enseñanza e investigación, no sólo contienen los pasos o reglas flexibles a seguir, sino que además suelen contener los motivos por los que se dan tales o cuales pasos, o se adoptan tales o cuales reglas. O dicho de otro modo, los principios psicológicos y/o sociológicos en que se apoyan.

            Diversos estudios muestran los mejores resultados de los alumnos que trabajan en grupo o cooperan con sus compañeros. La integración del discente en un grupo de trabajo facilita el aprendizaje y la ayuda mutua, fomentando la motivación y la resolución de dudas.

      Las nuevas estructuras organizativas enfatizan la importancia del trabajo en equipo y la capacidad de integrarse mediante una participación activa. Durante los últimos años se ha producido un considerable aumento de la necesidad de preparar a los estudiantes para cooperar con especialistas de otros campos.

            Por tanto, las nuevas exigencias sociales y laborales demandan capacidad creativa, de comunicación verbal y escrita, espíritu crítico y capacidad de trabajo en equipo. Se hace preciso fomentar estas habilidades además de los conocimientos de la materia. En el aprendizaje por parte de los alumnos es preciso un nuevo énfasis, debido al enorme crecimiento de información útil y la rapidez con que pasa de moda. Además, es preciso entrenamiento para que a medida que se desarrollan nuevas especialidades poder ser flexible.

            En este sentido se expresan los autores de un conocido libro Archier y Sérieyx (1985, Pág. 23): “Cada vez hay un mayor número de empresas que quieren disponer de colaboradores capaces de movilidad profesional y que precisan de directivos polivalentes. Formamos individualidades, pero cada vez son más numerosas las empresas que desean contratar a hombres que sepan trabajar en equipo y, sobre todo, alentar a equipos.” Se precisan nuevos gestores con capacidad de participación, mujeres y hombres capaces de apertura, de escuchar en vez de pretender tener razón, de trabajar en equipo y
de hacer gala de un mínimo de humildad ante la aportación de los demás. Las nuevas estructuras organizativas y las exigencias del mercado requieren profesionales que sean capaces de trabajar juntos y no de modo aislado.

            Los alumnos deben desarrollar su capacidad de comunicación para aprender a desenvolverse por nuevos caminos, distintos de los que les enseñaron, cuando comiencen su etapa profesional. Al respecto, Beard (1974, Pág. 17) pone un ejemplo muy ilustrativo: “Un explorador necesita tener muchos más recursos que un guía, ser capaz de trabajar efectivamente en condiciones diferentes de aquellas en que fue preparado, aprendiendo rápidamente de su propia experiencia o de la de otros, tomando la responsabilidad cuando es el más hábil, pero aceptando el liderazgo de otras personas si se necesita una
destreza diferente. Ello implica que debería ser habilidoso en la comunicación y comprender las relaciones interpersonales.”

            Esto implica nuevas formas de evaluación de resultados para los alumnos. Entonces, al evaluar sus resultados, daremos más crédito a sus habilidades y actitudes no centrando únicamente la valoración en la cuantía de información, o los aspectos exclusivamente memorísticos. Para ello los alumnos deben experimentar, trabajar en grupos, discutir sobre una base de igualdad con sus compañeros y profesores.

            De este modo, es lógico pensar que en bastantes materias se asigne menos tiempo para la lección magistral y más a los métodos de grupo y al trabajo individual, considerando a los profesores como líderes de equipos. Las nuevas y crecientes demandas del entorno precisan una adaptación de los métodos de enseñanza universitarios.

            El problema de la metodología es, sin duda, de carácter instrumental pero no por ello secundario. Lo instrumental es, en cuanto tal, ineludible. Sin método de enseñanza no se cumplen las finalidades de la universidad: instrucción, aprendizaje, educación. Hay que tener en cuenta que prescindiendo ahora del contenido de la enseñanza, un método siempre existe. Se trata de que sea el mejor posible, porque sólo así los contenidos -sean cuales sean- serán trasmitidos en un nivel de eficacia y, desde el punto de vista económico, de rentabilidad de la inversión educativa. Es preciso prestar atención a los métodos y no sólo a los contenidos,  porque los métodos pueden impedir, si no son adecuado, la transmisión de cualquier conocimiento.

    Una gran parte del qué de una enseñanza depende del cómo se trasmite. Así, Pujol y Fons (1981, pág. 15) afirman: “Sin querer hacer de la empresa educativa una copia de la empresa industrial -como pretende un cierto gusto por el management cultural-, es razonable pensar que una mejora en la tecnología educativa se traduzca en mayor rendimiento. Como escribe COOBS en la introducción de su conocida obra <<La crisis mundial de la educación>>, no se comprende por qué si en agricultura se ha pasado del arado al tractor, en la educación se debe permanecer en la pizarra.”

               El principio de la multiplicidad de los métodos se presenta como el mejor punto de vista para acometer la renovación didáctica en la enseñanza. Esto ocurre por el hecho de que no puede haber un único método válido, es decir, que los métodos son múltiples y deben aplicarse en función de los objetivos que se intenten conseguir.

              El concepto de combinatoria metodológica permite además salir al paso de una ilusión futurista que se advierte incluso en los autores más ecuánimes. Cuando se refieren a las nuevas perspectivas en la enseñanza superior, anotan como algo decisivo la introducción de la moderna tecnología educativa. Confiar como una panacea en la nueva tecnología educativa equivale a jugar a la ilusión.

             Es difícil definir la superioridad de uno u otro método sobre los demás; pues todos ellos presentan aspectos positivos. La decisión dependerá del objetivo de la enseñanza y del grado de preparación científica que se quiera dar al alumno.

            Las técnicas y procedimientos que se emplean en la enseñanza de un individuo es determinante de lo que aprende o no aprende. Tradicionalmente, al profesor universitario, y en menor medida, al profesor de enseñanza media, se le ha criticado su excesivo verbalismo, su dogmatismo y el predominio del método expositivo, no siempre verdadera lección magistral. Este excesivo verbalismo ha provocado en el estudiante universitario, dos tipos de comportamientos no deseados pero muy extendidos, la  pasividad y culto excesivo a la memoria.

            Efectivamente, tal como afirman Pujol y Fons (1981, pág. 18): “Ningún profesor enseña bien si sus alumnos no aprenden. De nada sirve que él crea que enseña bien si sus alumnos no alcanzan los objetivos de conocimientos o comportamientos que él esperaba.”       
Los métodos de enseñanza precisan una multiplicidad de sistemas que se adapte al entorno y a los alumnos concretos a los que se dirige.